En 2014 abrió sus puertas en una antigua casita del centro de Barcelona
y, desde entonces, se ha convertido en el flagship de la marca: el espacio donde nació la filosofía Flax & Kale y donde hoy sigue evolucionando.
Un restaurante con varias salas y mucha personalidad, pensado para adaptarse a todo tipo de momentos.
Aquí se vive la cocina flexitariana de forma natural y sin complicaciones: platos donde lo saludable y lo delicioso van siempre juntos, sin elegir entre uno u otro.
Un espacio que no solo cuenta la historia de la marca… la sigue escribiendo cada día.